
El Docente como Etnógrafo
El docente como etnógrafo: observación participante y escucha activa en aulas diversas
El docente como etnógrafo implica que el maestro no solo transmite conocimientos, sino que también observa, comprende y analiza el contexto cultural de sus estudiantes. Desde esta mirada, el aula se convierte en un espacio donde existen diferentes formas de pensar, comunicarse y aprender, por lo que es necesario reconocer las experiencias y características de cada estudiante.
La observación participante permite que el docente conozca de manera cercana las dinámicas del grupo, las relaciones entre compañeros, las costumbres y las formas de participación dentro del aula. Esto ayuda a identificar las necesidades de los estudiantes y adaptar las estrategias de enseñanza según su realidad cultural. Como señalan Grefa Aguinda (2023), los enfoques interculturales favorecen la participación y la vinculación con la comunidad, valorando la diversidad cultural y lingüística.
Además, la escucha activa es fundamental porque permite que el docente valore las opiniones, conocimientos previos y experiencias de los estudiantes. No se trata únicamente de escuchar palabras, sino de comprender las historias y contextos que forman parte de la identidad de cada persona. Según Guaillas García et al. (2024), la familia y el ambiente social influyen en el aprendizaje, ya que transmiten valores, formas de relación y experiencias que acompañan al estudiante en su vida escolar.
Por esta razón, un docente con enfoque etnográfico debe crear espacios inclusivos donde todos los estudiantes se sientan respetados, evitando comparar culturas o considerar una superior a otra. La educación intercultural busca precisamente fortalecer la convivencia y reconocer las diferentes identidades dentro del aula (Ilaquiche Licta y Alvarado Ibarra, 2023).
¿Cómo manejaría un aula con estudiantes de 5 provincias distintas?
Si tuviera un aula con estudiantes provenientes de cinco provincias diferentes, mi principal objetivo sería conocer primero sus realidades, costumbres y formas de aprender. Considero que cada estudiante llega con experiencias propias desde su familia y comunidad, por lo que no todos aprenden de la misma manera. Aplicaría la observación participante para identificar cómo se relacionan, qué conocimientos tienen y qué elementos culturales forman parte de su identidad. También utilizaría la escucha activa para generar confianza, permitiendo que los estudiantes compartan sus tradiciones, historias y formas de ver el mundo. Realizaría actividades donde puedan intercambiar conocimientos entre compañeros, promoviendo el respeto y la valoración de la diversidad.
Como futura docente, evitaría imponer una sola forma de pensar o aprender, porque una aula diversa representa una oportunidad para aprender de todos. Buscaría adaptar mis estrategias para que cada estudiante se sienta incluido y reconocido dentro del proceso educativo.

